sábado, 15 de marzo de 2008

domingo, 9 de marzo de 2008

el bosque y la nena


Las tripas quieren extenderse hacia otras tripas
en forma de soga.
Entre las piernas ella tiene un caballo
de patas atadas,
Si las desata, el caballo se desboca
Y asusta al pájaro tibio arriba de su lomo.

Su cerebro es el escenario de un títere
inmóvil,
de boca torcida,
que vive en la penumbra,
silenciosa.

Hay una cinta rosa arrastrada,
larga,
le cuelga del pelo,
de la boca y los oídos.
Tiene escrita una historia,
Y ella no distingue que es la cinta
Y que es ella.

Alguien espera que el perro
se sacuda las pulgas, para salir
volando hacia otro sueño,
dónde se oiga otro ladrido.

Quizás exista la cola de otro perro
esperándola,
Y un gorila la transporte dormida
en la noche a un campo de estrellas.

jueves, 6 de marzo de 2008

Adiós mi bicicleta

Son más de las 4 de la mañana, y mañana debo debo debo muchas cosas. Tengo la garganta como si fuera una botella de cerveza. Me hurtaron la bicicleta, mi pequeña nave, mi Yellow submarine. La vida es tan diferente ahora. Me volví de lo de V en colectivo escuchando Ricardo Montaner, tardé 15 minutos en llegar a la parada y otros 15 en el viaje, y toda la ciudad era inmovil, arriba de la bici parece que todo se mueve con uno. Hace poco le decía a V en un mail que yo me sentía como una centaura pero en vez de caballo bici. Las noches se volvían deliciosas. Ahora todo estará quieto hasta que logre comprarme una y eso parece algo muy lejano porque primero tengo que pagar varias deudas contraídas con la jodita de Río. No estoy triste. últimamente siento con todo lo que sucede una saludable resignación, como si fuera el juego de la vida, tiraste el dado, te tocó un casillero que dice te ganaste, o perdiste, encontraste, te desencontraste, pero todo parte de una dinámica necesaria: Lo uno y lo otro. Es extraño intelectualizar todo, pero en el mejor de los sentidos. Siempre que me pasa algo malo pasa algo bueno. Entonces cuando pasa algo choto ya no me parece tan malo aunque sea una cagada. Esa es una dinámica que me viene pasando seguido, al día siguiente de la pérdida de la cámara digital llegó la alegre noticia del viaje a Río con el gúión bajo el brazo y así tantas cosas. Era la despedida de la casa de V que se muda. Una noche vieja antes del nacimiento de la noche nueva. Bailamos V, P y yo temas de fito Paez viejos. Esos Hits que son conmovedores y han ido perdiendo su prestigio a lo largo de los años. Fue una noche feliz, de esas que no se olvidan, con todos los ingredientes de la celebración. Había una nostalgia en el aire, pero alegre nostalgia, de algo que se termina, de mudanza y un antes y después. Es raro imaginar a V en su nueva casa sin sus compañeros de derpa. Veía su ventana más linda que nunca, hay cinco calles que convergen en diagonales hacia ella, y recién hoy me di cuenta. Le dije "filmá tu ventana", y me mostró en su celular retazos de ventana con autos yendo y viniendo. Lo había filmado hoy. Es extraño como uno aprecia la belleza de las cosas cuando se terminan. Los hombres se hacen más presente que nunca al morir. Seguramente es el día que más se los nombra, me suena que es más que al nacer. No se. Es lo mismo. Muerte-vida-muerte: inercia pura, algo inevitable y necesario vaya a saber para que. Un verdadero misterio.

martes, 4 de marzo de 2008

Abrir las puertas que ya
dejaron de ser
puertas
cerradas.

Asomarse
al abismo
de los pies flotando,
mutar en
figurita abrillantada
volando en el aire
sola.

No hay mapas, ni bolsillos dónde guardarlos.
Se volaron los techos de las casas.
La flecha es el vértigo
y su olor invisible.
El miedo es como un feto de todas las cosas.

Mañana no seré la de hoy
y cada día muero
y voy muriendo.
Hay otra que espera
arrodillada,
y se ríe de esa tonta asustada
que camina agarrándose de los muebles
y las paredes,
olvidando su nombre a cada paso,
llamando al extranjero
que camina adelante
para que
la espere.

Es un laberinto
adentro de un bosque.
Hay árboles viejos que deben morir
en manos de un hacha.
Y en un espejo colgado del cielo se verá
a la niña
volverse
mariposa.

domingo, 2 de marzo de 2008

Sueños

Hace unos días que mis amigos me hablan de sus sueños. Empezó justamente Juan G. en el blog, y desde entonces uno atrás de otro me contaron los sueños y me hicieron soñarlos. Los sueños de los otros se vuelven del mundo una vez que alguien los oyé e incorpora. Tengo las orejas repletas de sueños ajenos.

Allá a lo lejos Mallorca, y un sueño funesto del que me habla L una y otra vez y después se vuelve realidad. Nos enteramos a través de un teléfono que nuestra amiga M estaba muerta y había muerto de la misma manera que había soñado L. Adentrarme en la materia de ese sueño siempre me es muy triste. Suena de fondo "La Chicana" y Acho cantando " ¿Por qué ese miedo a morir si decís que es un mundo mejor?" Y en ese momento, siento al escucharla que la canción fue hecha para esa muerte. Mi amiga y yo lloramos y hacemos valijas, el Gorje y sus tetas grandes nos amenaza, me rebaja, me hace fregar la cocina entera del Restaurante "El Rancho Gaucho", nos vamos de su casa extraña, no hay posada disponible, dormimos un par de noches en un auto. ¿Nos lavamos los dientes en el mar? Creo que hacemos buche y escupimos en la espuma. Nos roban filmadora, guitarra, y creo que la plata que guardábamos en un sobre para pagar una multa que tenemos por las varias malas estacionadas. Mi vuelta es inminente. Estoy desequilibrada, y ya cesaron las muchas jornadas indecisas en que sacábamos a pasear mi pasaje en un auto, y el me quedo, me voy, me quedo, y de Jeckyl y Hide, y yo al borde de la locura. L y yo nos despedimos mediante un barco en el medio. Dejo la isla, y me despido pensando que en enero vamos a estar juntas de vuelta en la pileta y resulta que mi amiga se queda 8 años y todavía no vuelve.

Del horrible sueño de L, que se volvió realidad se desprenden otros sueños. Sueño años más tarde con la amiga muerta. Y sueño que estamos las amigas y ella está viva y muerta a la vez, y ninguna de las que estamos entendemos bien lo que pasa. Tenemos mucho miedo. Y hace unos días mi amiga S me cuenta que soñó con ella. En su sueño M no estaba muerta sino escondida. Pareciera que los mismos sueños andan flotando arriba de S y yo algunas veces.

Compartir algunos sueños con un amigo es a veces una necesidad. Así lo viví varias veces en mi vida, siendo yo la que soñaba o siendo la que escuchaba el sueño de otro.
Ayer dormí en lo de mi amigo V y a penas abrió un ojo empezó a grabar su sueño en el celular. Escuché todo el relato en su momento de intimidad con el aparato que registraba todos los detalles de ese sueño. Él asesinaba a un amigo que antes de morir decía un buen chiste.

Y llego a casa y encuentro que Mompy dejó una www xxxxx en la comisura donde colgó un dibujo de un sueño que tuvo conmigo. Yo estoy con pieles desfilando en un avión. Era así, no?
El dibujo me parece mágico. Me siento de la mejor de las maneras retratada. Como animé. y el dibujo mismo me parece tan mágico y Mart un artista genial.
En el dibujo no veo el desfile, ni las pieles sino que parece que la gente está agachada, aterrorizada y el avión por caer y yo gritando junto a la ventana con un chorro de luz encima y la boca abierta como una o. Ahora pienso que podría ser una buena imagen de "Tarde de Payaso". El avión a punto de caerse y yo aterrada pero cerca de la luz para poder plasmar en imagen una historia que me vino a la cabeza como un sueño. Solo falta en la imagen que Mart esté al lado mismo intentando salvarme/nos en el medio del terror de la plata desaparecida, y mi sobrina arrebatada por mi hermana y yo buscando otra niña actriz y mi familia en Alemania operando el corazón de mi hermano y neurofemmebot aterrada por el caos y Juan diciendo que es un suicidio filmar si la plata no aparece. Pienso que voy a colgar en mi corcho junto a la foto apaisada del set que Mart estuvo retocando, el dibujo de su sueño, como un sueño derivado de toda esa locura que fue filmar. A mi me encantaría usar la comisura de mi mabio para publicar los sueños de los otros. El que quiera mandarme tiene la puerta abierta. Es bueno compartir en la loca virtualidad todos esos mundos irreales que viven con uno cada noche.

yo en el sueño de mompy